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viernes, 26 de julio de 2013

EN EL HOMENAJE A JESÚS CUESTA ARANA


-      SONETO -
Todo un pueblo ante ti se ha reunido
orgulloso por ser tú de Alcalá
y han llegado de aquí, también de allá,
al reclamo de un nombre y apellido.

A tu obra humilde se ha rendido
y ojalá que te aclame, ojalá,
porque el premio que logras, desde ya,
te hace ser predilecto y escogido.

Solo tú, con dos más, lo ha logrado,
tanto honor, tanta fama y tal altura,
por tu arte, tu esfuerzo y tu agrado.

Desde hoy ya te une otra atadura
a tu tierra que amable ya se afana
en hablar, aún más, de CUESTA ARANA.

Aquí estáis alcalaínos
con vuestro amigo y paisano,
un ser sencillo y cercano
con albores campesinos.
Mas eran otros destinos
los que le reserva el mundo,
y en su viajar errabundo
llegó tan alta su gloria
e indeleble su memoria
como su rastro profundo.

Cuando pasa el Nazareno
por tu calle, moribundo,
la mirada de un Dios bueno
miró tu piso, sereno,
 y vino Jesús al mundo.

Con el costado abierto
y colgado de una cruz
va el Cristo frío y yerto;
cuando JESÚS pasa muerto
es cuando nace JESÚS.

Como sin querer la cosa
de la noche a la mañana
surgió, cual planta hermosa,
colorista y deliciosa
el niño Jesús CUESTA ARANA.

Las primeras sensaciones
son la luz y el color,
y pasan las procesiones
y con tantas emociones
nació también un pintor.

De este modo tan sencillo
de aparecer por la vida,
nos sorprendió un chiquillo
con aires de luz y brillo
y de artista sin medida.

Y con tanto colorido
y figuras desgarradas
dan color y dan sentido
a un niño recién nacido
cuando suenan campanadas.

Traía el niño aquel
el arte a manos llenas,
en la derecha un pincel
en la izquierda un cincel
y la palabra, en las venas.
Y cuando al mundo llegó
desde aquel remoto día,
lo que él quiso pintó,
en escultura esculpió
y todo con maestría.

El campo te definió
la vocación de tu arte,
más tarde te consagró
y tu obra se forjó
y prestigio vino a darte.
Y con frases de bella factura
tú recuerdas del campo tu infancia,
días de pan y de barro perdura
en tu mente que añora aventura
y que, en parte, quedó en la distancia.

Desde aquel lejano día
al redoble del tambor
del Cristo que ya salía,
mientras que JESÚS nacía
nació un gran escultor.

Cuando en un distante día
que supe de esta ocasión
el corazón me pedía
dedicarte una poesía
salida del corazón.
Por esta corazonada
y ante tanto arte hecho,
mi espíritu se anonada.
yo ante ti no hice nada,
menos que un niño de pecho.

De todos bien conocido
y de todos estimado
a pesar de que alejado
y gran parte en el olvido,
es también desconocido.
Y es su obra ignorada
por más que sea agrandada;
algo menos su persona,
dislate que se perdona
por ser materia privada.

Tu conversación agradable
variada, fluida y amena
hace que seas entrañable,
atento, fino y afable,
cosa que vale la pena.

Yo me quedo anonadado
al saber lo que he sabido,
tantas tallas esculpido,
tantos cuadros has pintado
que me quedo sorprendido.

Y desde el día aquel
ya su vida es la pintura
y es su vida el pincel
la paleta, el cincel,
el buril y la escultura.

Tanto artículo escrito,
casi llega al infinito,
tanto tema abordado,
tantas teclas has tocado
que me parece inaudito.

Tu obra artística es tanta
y tanta tu producción
que, añadida tu afición
tu apellido se agiganta.
Tu figura se levanta
viendo tanta medianía
como se ve cada día
con nombres de medio pelo
que apenas alzado su vuelo
ya presumen de ufanía.

Y en tu loca fantasía
y en tu ansia sin igual
no dejas para el final
por si el tiempo se te acaba.
Tu ilusión caminaba
por caminos y senderos
no pisados por “Plateros”,
pues es en tu juventud
cuando sientes la inquietud
por Boticelli y Dureros.

Aunque Jesús es tu nombre
milagros tú no has de hacer
tu milagro es aprender
sin que nada a ti te asombre.
Eres tan solo un hombre
lleno de fe y voluntad
de ingenio y capacidad
que hace lo que se propone
que larga meta se impone
y logra perpetuidad.


Con el “Álbum de los Vuelos”
y la “Candela y los  Vientos”
dejas pues dos monumentos,
y en “Cuentos de Navidad”.
Tanta es tu diversidad
que ni lo entiendo ni explico
que tu obra no tiene fin
y cual veloz bergantín
metes la pala y el pico
de bronce en Villamartín.

¿Jesús, a ti no te CUESTA
robarle horas al día
tú no te echarás la siesta,
ni irás a esa fiesta
que tanto te apetecía?
Tú te has trazado un camino
que sigues a tu manera
y haces con mucho tino
un busto a “Sainz de Andino”
que otro a la “Petenera”.

Y en tu afición sin parar
corre tu literatura
paralela a tu escultura
lo que es digno de admirar.
Mas, pienso que es tu pintura
tu pasión más preferida
y la más correspondida
a tu mundo de expresión
con mayor dedicación
a tu entrega más querida.

Siendo un artista total
lo mismo escribe que pinta
y en su arte sin igual
coge un cincel para el metal
que un “boli” con mucha tinta.

Ni el mismo dios de las Artes,
el mismísimo griego Apolo
no lo impartió en todas partes,
solo tú que lo compartes
porque te lo dio a ti solo.

Por un extraño camino
llegó Alcalá a tener,
porque lo quiso el destino
un artista pueblerino
y en ella vino a nacer.
De este modo pudo ser
que un día feliz, de mañana,
o tal vez al amanecer,
la cigüeña fué a traer
a Don JESÚS CUESTA ARANA.

El Don porque te enaltece
por ser Hijo predilecto,
la Autoridad te lo ofrece
y Jesús se lo merece
por ser su Arte perfecto.

Y pasando a otra cosa
te hablo de Literatura
que es ciertamente hermosa,
hoy no lo hago en prosa
sino en poesía pura.

Oigo Jesús tu afición
al arte de tu pintura
de la pluma y la escultura
que produce admiración.
En tu extensa producción
tienes cuadros en todas partes
y amando todas las Artes
y en tu libre cautiverio
pintas un mural al Beaterio
que con todos ya compartes.

Puedes, tú, queja tener
que ignoremos tu valía,
mas, vivimos el día a día
porque al fin hay que comer.
Que eso del Arte es hacer
de la vida algo difuso,
algo diáfano y confuso
y estando los tiempos duros
algunos no están seguros
que pueda tener buen uso.

Y es tanta su confusión
y su admiración es tanta
que se niega y se levanta
su alma y su corazón.
Son ciegos de profesión
que no saben comprender
que un pueblo pueda tener
a un escondido artista
y, recobrada la vista
les llega a sorprender.

Saben que no está en su lista
los que a ti te conocieron
algunos de ellos no vieron
que eras tú un gran artista.
Tan grande fue tu conquista,
tanto en Madrid y en Sevilla
que admiran la maravilla
que uno solo forman tres,
que uno solo es el que es
no siendo cosa sencilla.

Que es el mismo el que firma
un cuadro y una escultura
un libro de envergadura
y él sabe lo que afirma.
Su obra también lo confirma
y él se empeña y se afana
dando siempre en la diana,
y en su largo caminar
el que se pone a firmar
es el mismo CUESTA ARANA.

Sufres porque te ignoraron
los que a ti te conocieron
a ti a quien te tuvieron
por un chico muy formal
y en un artista genial
llegas de la noche al día,
te conoce Andalucía,
de Francia la capital
y en cualquier lugar podría
ser un alguien sin igual.

Y en tu mundo saltarín
por cada vía o sendero
cual camina un andarín
oyes agudo el clarín
y entras al mundo torero.

Tú abriste de par en par
todas las puertas del Arte;
tú supiste sujetar
en casi todo o en parte
los duendes de la Estética.
Tú serías de la Bética
nuestro LEONARDO cercano,
tú no fuiste de Sevilla
ni tampoco italiano;
solo fuiste maletilla.

En tu afición juvenil
te atrae el mundo torero,
y entre quiero y no quiero
y los triunfos del momento
te hace cambiar de intento,
la capa por el cincel,
la espada por el pincel
y, como puedes con todo,
haces figuras del lodo
y se aleja el redondel.

Si no manejas la espada
tú no te lo propusiste
al ver que un toro te embiste
y, que, en una revolera
te aplaude la plaza entera
desde el ruedo a los tendidos
y dejas a los entendidos
en una tarde incierta
con la boca medio abierta
y nublados los sentidos.

Y yo me hago una pregunta
más propia de un profano,
¿no tiene Sevilla junta
tanta afición que despunta
de Triana al Altozano
para escribir una obra
de tamaña envergadura?
porque afición ya le sobra;
más mérito en ti eso cobra
y el elogio más perdura.

¡Porque atreverse a escribir
poniéndose de horizonte,
el intentar describir,
y en grueso libro decir
quién fue Don Juan Belmonte!

El monstruo del toreo
fue el “Pasmo de Triana”,
fue en la Plaza apogeo,
fue locura y fue mareo
fue dominio y filigrana.
Desgarbado y peculiar
en su toreo y hechura,
nunca se vio torear
ni a tal altura llegar
con aquella su figura.

Y quiero ya terminar
pues ser pesado no quiero,
mucho más podría hablar
y muchas cosas contar
que no salen del tintero.

Ya que tú has triunfado fuera
en su total dimensión,
es tu misma afición
la que admira tu madera.
Cual torero sin montera
digno de toda alabanza
se despide tu Alcalá
y, sin ser la Maestranza,
no conoces la “espantá”
ni tu deseo se alcanza.

Tu habrás soñado despierto
con la corrida de toros
de brillos, de plata y oros
y el aforo cubierto.
El miedo medio encubierto
en ese día ferial,
y en una tarde triunfal
entre palmas y entre mieles
cambiarías los pinceles
por la seda y el percal.

Hoy tu pueblo agradecido
que lo aireas con denuedo,
te airea tu apellido
que no lo echa en olvido
y pide tu vuelta al ruedo.
Y entre palmas y entre gritos
ahora sí que ya acabo,
aldeanos y eruditos
entre aplausos infinitos
te entrega orejas y rabo.





José Arjona Atienza
7 de Junio de 2013

Alcalá de los Gazules

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