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miércoles, 12 de febrero de 2014

EL SOL SE DURMIÓ


El rojo se ha dormido
detrás del verde olivar
en el horizonte hundido,
la luz el mundo ha perdido,
cielo y tierra, campo y mar.

Se lo tragó el horizonte
por donde acaba la mar,
se perdió cual polizonte
hasta mañana y el monte
volvió de nuevo a alumbrar.

El mundo perdió su vida
y el disco su resplandor
y en la almohada dormida
queda mi alma adormecida
quizás en sueños de amor.

La oscura noche adormece
la diaria actividad
la lucha desparece
y la ilusión ya se mece
en hilos de inmensidad.

Sigue, oh sol, descansando
en otros mundos lejanos,
sigue también alumbrando
a otras gentes que, labrando
la Tierra están con sus manos.

Alumbra del mar lo profundo,
calienta las nieves eternas,
le da la luz a las cavernas
y escondiéndose del mundo
se apaga como linternas.


Alcalá, 13 de enero de 2014

José Arjona Atienza

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