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sábado, 31 de marzo de 2012

A MI BUEN AMIGO PEDRO FERNÁNDEZ SÁNCHEZ

Hoy he viajado al pasado. He querido recordar a algunos amigos buenos que se han marchado ya. ¡Cómo el viento cuando pasa, se fueron al más allá! Lo malo no es el que se va, pues ya no siente. Ha hecho un alto en su camino y allá, siempre y por siempre quedará. Lo malo es el que se queda, que seguirá caminando hacia la eternidad.

Recuerdo a mi amigo Pedro, caminando por la vida siempre con humildad. Dispuesto a ayudar a los demás. Cerca de cuarenta años puerta con puerta, hemos sido más que amigos. Éramos hermanos. Algunas madrugadas, cuando íbamos a pescar, le tocaba en el tabique para que se preparara. Él me contestaba tocándome también. Muchos buenos ratos hemos pasado…Siempre los recordaré. Para mí, seguirá estando vivo. Y cuando vaya a pescar, él me acompañará también.

La vida tiene dos caras, una buena y otra mala. Agarrémonos a los buenos recuerdos, eso nos ayudará a que los malos vayan quedando atrás. Confieso que estos días lo estoy pasando muy mal.

La semilla que ha sembrado, por siempre perdurará.

Mirémonos por este espejo que por la tierra pasó

y su amor en nuestros corazones como un tesoro dejó.

Entre un manto cuajado de estrellas,

su luz como un lucero estará

mirando a este bonito pueblo

que es su pueblo de Alcalá.

Muchas personas lo han querido

y siempre le querrán,

y algún día contigo se reunirán.

Un fuerte abrazo te mando

dónde quiera que tú estés.

Una familia unida tú has dejado.

Una familia que te ha querido

y siempre, siempre te querrán.

¡Nunca te olvidarán!

Jesús le dijo a Pedro: “Tú eres piedra. Y sobre esa piedra construiré mi Iglesia”. Y tú, Pedro, en tu paso por la Tierra, has creado un sendero de amor, de luz y de paz, para poder seguirlo en busca de la felicidad.

Tu amigo que nunca te olvidará.

José Baltasar Trujillo Sánchez

El tiempo que hará...