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miércoles, 28 de mayo de 2014

HACIA UN NUEVO HUMANISMO - EL OTRO Y LOS OTROS

El Otro y los otros

Opinión
José Antonio Hernández Guerrero reflexiona, semanalmente, sobre el sentido de la dignidad humana en  Hacia un nuevo humanismo.
¿Se han fijado ustedes en la fragante contradicción que supone que, al mismo tiempo que abrimos múltiples y amplias vías de comunicación mediante el intercambio de señales, de objetos y de personas, construimos peligrosas alambradas e insalvables fronteras para impedir que ingresen en nuestros espacios tan protegidos esos hambrientos que nos llegan atraídos por una prosperidad que, en muchos casos, se mantiene a costa de su propia pobreza?
Posiblemente no caemos en la cuenta de que existe una ley universal que determina que, para que el yo perviva, es necesario establecer contacto con ese Otro, que nos transciende –Levinas- y entablar comunicación con los otros, que nos necesitan –Jesús de Nazaret-. No advertimos que sólo podemos vivir humanamente con-viviendo con los otros –con los diferentes-, y que, por lo tanto, el aislamiento autosuficiente sólo vale cuando favorece la vida en compañía o, en otras palabras, que el yo se construye con los otros y no contra los otros.
Una Antropología elemental, que hunde sus raíces en nuestra constitución humana y que se nutre con la sabia evangélica, nos explica cómo necesitamos a los otros –a los necesitados de nosotros- para sentir que vivimos plenamente, para verificar la realidad objetiva de nuestras sensaciones, de nuestros conocimientos y de nuestros sentimientos: sólo los otros reconfortan al “yo” en la absoluta soledad de nuestras experiencias más íntimas.
Y es que deberíamos reconocer que la fórmula más fecunda para alimentar nuestro cuerpo y para fortalecer nuestro espíritu, para crecer y para lograr el bienestar necesario -y, por lo tanto, posible- es dando y dándonos, dialogando, colaborando, disfrutando y conviviendo, incluso, con los alejados.

El tiempo que hará...