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viernes, 24 de abril de 2026

NO HAY VIAJE EN VANO

 Una invitación para que penetremos en el fondo de nosotros mismos

No hay viaje en vano, Algeciras, Editorial: Rafael Fenoy Rico, 2024        

Por supuesto que no caeré en la tentación de resumir el asunto de esta obra. La crítica literaria no consiste en referir los temas ni siquiera en situarlos en una determinada corriente estética sino en determinar los valores que hacen posible su consideración como una creación original tanto por su manera propia de abordarlo como por su uso peculiar del lenguaje. Es escritor quien enriquece la Historia de la Literatura con recursos inéditos.  

En No hay viaje en vano, Josefina Núñez Montoya muestra su convicción de que la literatura, un lenguaje artístico enigmático y próximo a la esencia humana, nos levanta de la abstracción y aumenta nuestra capacidad de trascender lo concreto, nos familiariza con teorías filosóficas y con corrientes estéticas actuales, nos estimula a vivir interpretando anécdotas de la vida vulgar y nos orienta para que penetremos en el fondo de nosotros mismos. Es la muestra de su sensibilidad, hondura, ingenio y, por supuesto, de su riqueza expresiva.

En estos relatos, frutos de sus experiencias y de sus reflexiones, muestra su personal manera de concebir “literatura” y, por supuesto, su forma de pensar y de vivir la vida. Con un lenguaje agudo y, paradójicamente, comprensible, nos ofrece unas alhajas valiosas por sus valores estéticos y por sus calidades humanas. Con tacto y con respeto, buscando la exactitud y la claridad, exhibe la habilidad de conectar con nosotros partiendo del supuesto de que a la palabra -la manera más directa de vincularnos con el mundo y con los seres humanos- le ocurre como al aire, como al agua y como al tiempo: nos aproxima a la verdad, pierde color, gana transparencia, estimula la meditación e invita a la amistad.

Y es que, a Josefina le interesa la literatura porque le interesa la vida. Con su cultura y con su gusto dignifica la tarea docente, propicia encuentros buscando siempre las conciliaciones humanas.


José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura



miércoles, 22 de abril de 2026

NUESTRAS BUENAS GENTES - RAMÓN VALDIVIA JIMÈNEZ

 Nuestras buenas gentes

Ramón Valdivia Jiménez

                                                       

Empujado por reiteradas peticiones de algunos lectores, finalmente, he decidido trazar un “perfil provisional”, de Ramón Valdivia Jiménez, el Administrador Apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta. Adelanto que es un dibujo de las impresiones que sus actitudes me han generado y, sobre todo, de los comentarios que he escuchado a un sacerdote, a varios fieles e, incluso, a algunos amigos que se autodefinen como agnósticos. Sólo me refiero a varios rasgos en los que coinciden quienes lo han observado desde sus diferentes y, a veces, opuestas perspectivas y prejuicios ideológicos.

         Algunos valoran su preparación científica como jurista, filósofo y teólogo o como profesor de Filosofía, Teología y Derecho Canónigo, otros se han fijado en sus experiencias pastorales como capellán de hospital, coadjutor, párroco, arcipreste, canónigo, vicario episcopal u obispo auxiliar. Todos, sin embargo, reconocen que es un hombre cercano que establece un contacto vivo con las gentes gracias a sus cualidades naturales y a unas virtudes pacientemente trabajadas. Posee –me dicen- esos valores cristianos que reflejan unas dimensiones humanas y evangélicas: esa amabilidad no prefabricada sino familiar, esa cortesía campechana que, al mismo tiempo, distingue a quien lee y vive el Evangelio. “Fíjate –precisan- cómo siempre está dispuesto a oír, a comprender, a ayudar y a servir.

Además de la intensa agenda de celebraciones, el notable acercamiento a las hermandades y cofradías, su humildad y su disposición a servir, y su cercanía preferente a los pobres reflejan a esa Iglesia de Jesús de Nazaret que abraza, consuela y sirve. “Por eso -me repite Salvador- resulta tan fácil conversar con él sobre lo divino y lo humano”.

Es un hombre respetuoso, sencillo y esperanzado que, consciente de la gravedad de las guerras actuales, del virus mortífero del odio y de la vergüenza de las desigualdades, mira el futuro con esperanza porque hay “gente buena”, aunque otras personas hagan barbaridades y nos metan en conflictos”. Sus actitudes discretas y sus palabras medidas constituyen amables invitaciones para que cultivemos valores importantes como la sencillez, la laboriosidad, la alegría y la solidaridad. Es posible que el origen de estas impresiones radique en la valoración de quienes, más que a presumir de perdonar, se muestran dispuestos a pedir perdón, a servir, a escuchar y a aprender.

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura

miércoles, 15 de abril de 2026

LAS SINRAZONES DE LOS DISCURSOS POLÍTICOS ACTUALES

 

Las sinrazones de los discursos políticos actuales

                                     

En mi reflexión sobre los discursos políticos parto de dos supuestos fundamentales en teoría aceptadas por todos: La actividad democrática se debe apoyar en la racionalidad de las argumentaciones, pero los hechos nos demuestran que unos y otros sólo pretenden desacreditar al contrario mediante ataques demoledores. En la situación actual es impensable que un político de cualquier ideología pretenda construir un discurso con la intención de “persuadir generosamente” al adversario de la bondad política, social, ética o, incluso, económica de sus propuestas. Se da por supuesto que su función no es comunicativa sino defensiva y, sobre todo, ofensiva.

Lo peor a mi juicio es que, con estas prácticas, nos han convencido a los demás ciudadanos de que los mejores discursos no son los que se apoyan en los argumentos más racionales, sino los más contundentes en el sentido más agresivo, más bruto y más grosero de esta palabra. La oratoria política se entiende, por lo tanto, como una técnica de dominio y no como una vía de entendimiento racional. Por eso, a veces los oyentes aplauden con entusiasmo los discursos “desaforados” que, en vez de llegar a acuerdos, pretenden vencer incluso a través de la manipulación, de la irracionalidad de la mentira y de la agresión.

Con estos comportamientos logran que una notable mayoría de ciudadanos vea con buenos ojos y escuche con buenos oídos esas intervenciones adoptando unas actitudes parecidas a los que asisten, por ejemplo, a un combate de boxeo o de lucha libre. No tenemos en cuenta que un buen discurso –incluso político- es el que, tras escuchar al adversario, propone en vez de imponer, y el que apoya su legitimidad no en la estridencia de sus gritos sino en la fuerza de sus razones y de sus razonamientos desapasionados.

Si olvidamos que la legitimidad nace del mejor argumento y si, por el contrario, la apoyamos en la sinrazón, en el poder bruto, en los debates distorsionados y, en lugar de la razón y de las razones, se utilizan “oráculos tecnológicos”, en vez de argumentar, profetizan y, en lugar de debatir, lo que consiguen es acumular fanáticos seguidores. Quizás nos suene a temores exagerados, pero me permito preguntar si ese uso de la fuerza desenfrenada de las palabras puede desembocar actualmente en las brutalidades físicas de otros tiempos o de otros lugares. Recuerdo que “quien siembra vientos, recoge tempestades".

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura

EL SENTIDO ACTUAL DE NUESTRA SEMANA SANTA

 

         El sentido actual de nuestra Semana Santa

                                                       

La Semana Santa actual cobra sentido cuando, además de evocar el pasado histórico proponiendo una diferente concepción religiosa, también ilumina el dolor que hoy generan las guerras en el corazón de las madres que pierden a sus hijos y se convierte en un grito que reclama la paz como el camino indispensable para vivir humanamente. Cuando nos invita a mirar las heridas de cualquier ser humano como hermanos, cuando nos explica que las armas son herramientas destinadas a cavar zanjas de división, a vaciar las casas de familias, a destruir escuelas y a demoler hospitales.

         Nuestros Cristos crucificados son llamadas para que prestemos atención a los pueblos humillados, a las ciudades devastadas y a los cuerpos sin nombre que el mar devuelve. Estos cuerpos desnudos denuncian a quienes tratan de engañarnos llamando “estrategia”, “conversaciones” o “diplomacia” a lo que es escándalo, mentira o chantaje. El ritmo de estos tambores cofradieros son los ecos tenebrosos del rugido feroz de las armas que, construidas, vendidas y almacenadas, a veces, son bendecidas cínicamente.

         Mientras siguen las guerras con armas y con palabras mortíferas que a todos nos amenazan, es posible que nos estemos acostumbrando a no sentir el grito de los refugiados, el miedo de los ancianos, el temblor de quienes no tienen hogar ni siquiera un idioma para expresar su dolor. Lo peor es que el sufrimiento se está convirtiendo en meras estadísticas y que las masacres se reducen a repetidos comentarios periodísticos.

Hasta que no reconozcamos que la vida humana –cualquier vida- es SAGRADA, será imposible impedir el tráfico de las armas y el mercado de las muertes. Las doctrinas militares, las alianzas oportunistas, las justificaciones geopolíticas y el lenguaje con el que se oculta la vergüenza se desmoronan de manera generalizada. No tenemos en cuenta que la guerra no comienza cuando cae la primera bomba, sino cuando el hermano se convierte en un obstáculo, cuando el pobre se vuelve irrelevante, cuando la compasión se considera ingenua, cuando la economía deja de servir a la vida y se decide usarla para destruir. No hay paz sin el desarme del corazón, y no hay desarme del corazón mientras sigamos aferrados al lucro, al poder, a la fuerza, a la mentira, y mientras el metal, en vez de en cañón, no se convierta en arado, hasta que la Palabra y las palabras, en vez de agudizar la ofensa, protejan la vida sanando, educando, reconstruyendo, acogiendo y amando.

 

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura

DOS SOMBRAS Y UN SOMBRERO

 

El arte de sintonizar los sentimientos y de sincronizar los ritmos vitales

Carmen Mateos y Juan Silva, Dos sombras y un sombrero, Era Literaria, 2026

El procedimiento más eficiente y más difícil para valorar una obra artística y para definir su singularidad y el valor de sus mensajes es preguntarnos si nos ayuda a ver el mundo y a nosotros de forma nueva, si nos hace pensar, sentir y disfrutar de la vida. En mi opinión, las creaciones son artísticas cuando estimulan convergentemente las fantasías, las emociones y las ideas o, en resumen, cuando expresan armónicamente la apasionante originalidad de nuestra vida personal.

Ahí reside, a mi juicio, el valor estético de este dúo literario que entona “a compás” unos cantes hondos, medidos y vividos. En Dos sombras y un sombrero, Carmen y Juan nos cuentan y nos explican las “perlas mágicas” que ellos han cultivado para regalarnos una interpretación profunda y renovadora del arte, de la poesía y del cante flamenco. Gracias al acercamiento a la vida real y, sobre todo, a sus habilidades para sintonizar con los ecos hondos de episodios vividos, disfrutados o sufridos por sus familiares, paisanos y convecinos, entre los dos han creado una serie de microrrelatos y de relatos que nos cuentan y nos cantan unos hechos que –como los buenos cantes- nos hacen sentir sensorial y sentimentalmente el acercamiento físico y emocional a las actividades vitales.

Son unos asuntos que, contados con esa aparente sencillez, nos hacen reaccionar con sorpresa y nos enriquecen revelándonos el sentido original de las cosas y descubriéndonos que es posible satisfacer el ansia de disfrutar del tiempo presente integrándonos en los espacios cercanos: en el ahora y en el aquí, y conviviendo con las personas sencillas y, por lo tanto, importantes con las que disfrutamos y sufrimos. Uno de los valores más originales de estos cantes/cuentos es la difícil habilidad con la que conectan con nosotros, los lectores, y nos transmiten los mensajes de que el arte y la literatura, la música y el cante, pueden ser experiencias humanas habitadas y vividas, capaces de crear y de recrear el bienestar de nuestras vidas individuales, familiares, sociales.

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura

REPTANTE

 Escribir es cuestionar la realidad


Para valorar y disfrutar con los relatos de Antonio Díaz González en su obra titulada Reptante, publicada en Jarabe de Arte, 2025, es imprescindible tener en cuenta que las narraciones de comportamientos irreales beben en episodios y en pensamientos realmente humanos. El punto de partida y la meta de la creación literaria es explicar cómo las actividades de la vida real se orientan consciente o inconsciente por ideas y por fantasías, y cómo las aventuras imaginarias expresan sensaciones y emociones originadas en episodios de nuestros quehaceres cotidianos.

Antonio Díaz González, en esta colección “antológica” de relatos, con su escritura concisa, inquietante e irónica, explica la fuerza expresiva de las paradojas, de las hipérboles e, incluso, de la narración de comportamientos considerados absurdos. Demuestra así su capacidad para extraer sustancias literarias de su complejo y rico mundo interior.

Muestra su pensamiento existencialista, su estilo expresionista y su capacidad literaria para interpretar racionalmente los sueños por muy absurdos que a primera vista nos parezcan. Con su manera crítica, ingeniosa e incisiva de contemplar los comportamientos humanos, demuestra la lucidez de sus sueños y la coherencia con la que vive los pensamientos que guían la renovación de convenciones sociales, estéticas y literarias ya trasnochadas.

Explica que, realmente, somos seres contradictorios y que, aunque pensamos y hablamos, al mismo tiempo nos comportamos como, aves y como reptiles, como seres independientes y dependientes de los demás, como racionales e imaginarios, generosos y egoístas, serios y frívolos, cuerdos y locos. Sus relatos nos orientan y estimulan para que observemos la vida con atención y con humor para que reflexionemos sobre esas formas incruentas –quijotescas- de aprender y de disfrutar, de extraer con elegancia, corrección y gracia, las enseñanzas más importantes. Relativiza unas actitudes y conductas que habitualmente consideramos como naturales y eternas. Y es que él escribe sobre las pasiones vividas, sobre aquellos asuntos y de esa manera que le permiten mirarse con tranquilidad en el espejo de su propia conciencia. Parte del supuesto de que escribir es poner en cuestión la realidad. Les aconsejo que lean también con atención el agudo prólogo de David Verdugo Abad.  

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura

sábado, 11 de abril de 2026

¿POR QUÉ NOS CREEMOS LA DESINFORMACIÓN?

 ¿Por qué nos creemos la desinformación?

Dan Ariely, en La espiral de la razón[1], Barcelona, Ariel, explica cómo los seres humanos, incluso los estudiosos de las Ciencias Humanas, somos bastante irracionales. Nos responde a preguntas que, quizás, muchos nos hemos hecho: ¿Por qué nos creemos la desinformación, por qué la buscamos y la difundimos de forma activa? ¿Cuál es el proceso que siguen quienes, en apariencia racionales, adoptan y defienden convicciones irracionales? ¿Por qué somos tan susceptibles?  

La constatación de este hecho posee una importancia mayor en estos tiempos en los que se generaliza la desinformación, la polarización, la “indignación de gatillo fácil” y la accesibilidad en las redes a hechos que nos afectan a todos y con los que justificamos nuestras convicciones previas.

La lectura de los periódicos, la escucha de las radios y la visión de los telediarios confirman que, más que información, buscamos la “confirmación” de nuestras convicciones previas y el rechazo de las que las contradicen. Quizás los políticos, los religiosos y los hinchas deportivos necesitemos pensar más y mejor para evitar alimentar y difundir convicciones infundadas e irracionales, esas que, de hecho, son las que orientan y alientan nuestras actitudes y conductas.

A mi juicio, resultan especialmente claras y oportunas las explicaciones sobre la desconfianza, la incredulidad y la sospecha que, aunque sean reacciones racionales, cuando están mezcladas con el estrés, con problemas económicos o, sobre todo, con algunos rasgos de nuestra personalidad, hacen posible que nos aferremos a teorías disparatadas que nada tienen que ver con la realidad.

Con explicaciones claras y detalladas, Dan Ariely ofrece una amplia diversidad de hechos que nos llevan a aceptar fenómenos irracionales y, de manera especial, nos previene para que seamos conscientes de esos “altavoces” que permanentemente difunden desinformaciones. Insiste en la necesidad de profundizar en las raíces que, en contra de los tópicos repetidos, no es la tecnología, la inteligencia artificial o la incapacidad de los gobiernos para “controlar” y “silenciar” esos mensajes ingenuos y peligrosos, sino las semillas enterradas en nuestras consciencias o inconsciencias. 

 

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura



[1] Dan Ariely, 2025, La espiral de la razón,.

EL SUEÑO DE TITRIT

 Mirar a los otros para valorar nuestras vidas

Guadalupe Pereira

El sueño de Titrit

CON M DE MUJER

                                            

Este relato sobre la joven marroquí Titrit nos muestra cómo los comportamientos de la vida real se orientan consciente o inconscientemente por fantasías, y cómo las aventuras imaginarias beben en las sensaciones, en las emociones y en las ideas que tienen su origen en los episodios cotidianos. La habilidad literaria de Guadalupe Pereira reside en su peculiar manera de observar la naturaleza humana, en su forma crítica, ingeniosa e incisiva, de contemplar los comportamientos de los seres próximos o lejanos, y en la lucidez con la que cuestiona las ideas y las conductas que, en otras culturas, son aceptadas como “normales”: al mostrarnos un mundo alejado, nos proporciona claves para que valoraremos algunos sentidos de nuestras vidas.

La fusión de autora, narradora y personaje en Titrit, además de verosimilitud, proporciona al relato un singular poder para sorprendernos, para valorar nuestra peculiar cultura y para vivir nuestras vidas. Guadalupe Pereira, mediante el empleo del género ameno, eficaz y difícil de la ficción narrativa, nos cuenta, de manera sencilla e interesante, una historia que encierra importantes mensajes de actualidad y que, por muy ingenuos que a simple vista parezcan, transmiten ideas que remiten a un determinado concepto de la realidad humana. Este relato, elaborado con las palabras de nuestras conversaciones cotidianas, está condimentado con trozos de episodios verosímiles que reflejan conceptos y juicios de una cultura distante de la nuestra.

Además de ser copia de una `realidad´ posible, es una amable invitación para que reflexionemos y para que valoremos nuestras vidas. Mantiene la atención, suscita interrogantes, genera expectativas y, sobre todo, nos sorprende. Al contarnos unas pasiones vividas por una adolescente alejada culturalmente de nosotros, nos hace pensar sobre asuntos y sobre maneras nuestras que, por muy normales que nos parezcan, también hunden sus raíces, en pasiones no siempre identificadas. La lectura de estos comportamientos nos invita a mirarnos con tranquilidad en el espejo de nuestra propia conciencia y a poner en cuestión la realidad menuda y cambiante de nuestra propia vida.

Imprescindible es, a mi juicio, el oportuno y profundo prólogo que, elaborado por la profesora Yolanda Izar, acreditada especialista, nos proporciona las claves para que interpretemos, valoremos y disfrutemos con esta creación literaria.

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura

LAS COSAS SON COMO SON...

 Pensar teniendo en cuenta la cambiante realidad

Las cosas son como son, los hechos son los hechos y la vida de cada uno de nosotros es compleja. Estas afirmaciones, repetidas por quienes no somos filósofos muestran nuestra convicción de que las teorías filosóficas a veces no tienen en cuenta la complejidad de la vida real.  Ésta puede ser una de las explicaciones de la orientación que ha seguido el existencialismo propuesto por Søren Kierkegaard y que ha influido en la ética, en la psicología, en la literatura, en las artes y en los comportamientos de muchos ciudadanos. Es una reacción al Idealismo que formula principios abstractos sin aplicarlos a los detalles de la realidad “finita, transitoria y cambiante” de nuestras vidas cotidianas.

En Apoteosis de lo infundado el filósofo ruso Lev Shestov (1866 – 1938) explica su identificación con el pensamiento existencialista de Kierkegaard, su rechazo del idealismo y su defensa de la subjetividad como método para cultivar el conocimiento. En contra de los idealistas que defienden la “verdad inmutable”, él concede especial importancia a la subjetividad en la ética, en el arte y en la literatura.

Apoyado en los principios básicos de la tradición judía, Shestov critica el pensamiento de los filósofos clásicos y o contemporáneos que, a su juicio, encierran la realidad en unas estructuras excesivamente rígidas. Para él, la verdad, más que en el rigor de la razón, está contenida en creencias transmitidas culturalmente y en datos suministrados por las experiencias personales.  Defiende que, en vez de limitarnos a las respuestas lógicas, deberíamos asumir que la incertidumbre es un estímulo para alcanzar una verdad personal que desborda las limitaciones del pensamiento racional. Reivindica la importancia de los descubrimientos de las experiencias subjetivas y de los encuentros individuales con la trascendencia frente a las verdades absolutas, generales e inmutables de la razón.

Esta obra es una estimulante invitación para que asumamos que razonar no es la panacea infalible para apoyar y orientar nuestros comportamientos. Si observamos las actitudes y los procedimientos de algunos intelectuales profesionales llegamos a la conclusión de que, a veces, sus reflexiones, por muy lógicas que sean, poco tienen que ver con la realidad de nuestras vidas y con el crecimiento moral de la sociedad. Los hechos demuestran que frecuentemente benefician a los más fuertes, a los más listos y a los más poderosos.

 

Los “razonamientos” de Shestov, enraizados en las teorías de Platón, Nietzsche, Pascal, Schopenhauer, Dostoievski y Kierkegaard, son –pueden ser- orientadores para profesores de Filosofía, Teología, Psicología, Ética e Historia, y nos pueden ayudar a todos para identificar nuestras maneras de razonar, de elaborar juicios y de calibrar nuestros prejuicios.

Aunque es comprensible que experimentemos temores cuando advertimos que quien pilota el barco de nuestros asuntos comunes es un inepto, también, a veces, deberíamos desconfiar de los listos, de esas personas que poseen una elevada capacidad para razonar, para explicar sus convicciones y para demostrar sus decisiones. En mi opinión, con independencia de los conocimientos que posean los líderes y sean cuales sean sus capacidades mentales, si, por ejemplo, son excesivamente categóricos, dogmáticos y tajantes, pueden desviarnos del rumbo que nos acerque al puerto prometido por ellos mismos. Muchos de los dictadores, como es sabido, están adornados de esas destrezas intelectuales: son inteligentes y, quizás, “demasiado” listos.

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura

miércoles, 31 de diciembre de 2025

UNA NUEVA ETAPA


Una nueva etapa        

Sea cual sea nuestra edad no tenemos más remedio que tratar de reanimarnos y de ilusionarnos inventando un horizonte esperanzador. Con una mirada realista y lo más positiva posible, deberíamos iniciar esta nueva etapa abriendo cauces de diálogo y de colaboración con quienes tengan ganas, ilusiones e ideas para seguir viviendo y creciendo. Ésta es una nueva oportunidad para hacer realidad nuestros irrenunciables deseos de aprender del pasado, de disfrutar del presente y construir un futuro mejor.

Para acercarnos al bienestar individual, familiar y social es más importante el cultivo de los sentimientos positivos que la acumulación de pensamientos derrotistas. Los problemas humanos se plantean y se resuelven mejor con la compañía, la comprensión, la solidaridad y con la amistad de las personas próximas porque, como todos sabemos, lo que de verdad proporciona sentido humano a la vida es el amor, el trabajo y el servicio a los demás.

Aunque no podamos alargar nuestras vidas, sí podremos dilatar y ahondar cada uno de nuestros minutos administrando las experiencias que hemos acumulado a lo largo de nuestras vidas: las alegrías y las penas, los sufrimientos y los placeres, el trabajo y el ocio, y, sobre todo, los amores y los desamores. Con realismo, con esperanza y con ilusión, deberíamos hacer planes para que el Nuevo Año nos proporcione oportunidades para seguir trabajando, descansando, amando, y disfrutando.

Podemos renunciar a vivir y abandonarnos a la apatía, pero, si nos empeñamos, cada momento de este Nuevo Año puede ser el más largo, el más importante y el más agradable de nuestras vidas. Estoy seguro de que encontraremos ocasiones para recuperar y disfrutar de nuestro pasado, y para inventar un futuro ilusionante siguiendo nuevos derroteros. ¿Cómo? Examinando nuestros aciertos y nuestros errores, considerando que son los legados más importantes para elaborar unos proyectos realmente personales. Las experiencias que nos proporciona el amor, en las distintas épocas de nuestras vidas y en los ámbitos de la familia y de la amistad, son hechos que, como nos dice Iris Murdoch en La soberanía del bien, nos descubren que "alguien o algo diferente a nosotros existe" -que es real y que es valioso- y que, a mi juicio, debería ser la clave suprema para interpretar el sentido humano de nuestras vidas. El amor, presente en nuestras actividades, proyectos y recuerdos, debería ser el motor de nuestros gestos por muy superficiales que, a primera vista, nos parezcan. Amar es la mejor y la más inteligente inversión para la persona humana, como sostiene Gabriel María Otalora en su libro Radiografía del amor.

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura

 

FELICIDADES

 

Felicidades

                                              

Tras dudarlo durante unos breves segundos –queridas amigas y queridos amigos- he decidido enviaros una felicitación con idénticas palabras que repito a quienes me cruzo por las calles estos días. “Te deseo muchas felicidades”. Ya sé que, de tanto repetirlas, nos suenan a “música celestial” o a “tópicos vacíos”, pero también estoy convencido de que tú también las interpretarás como la expresión de mi sincera voluntad de valorar y de agradecerte tu respeto, tu comprensión y tu paciencia al mirar y, quizás, al leer, algunos de mis comentarios en estas páginas.

Con independencia de los contenidos de mis escritos, mi intención principal es mantener una relación, una compañía y una amistad que, desde hace ya muchos –demasiados- años, me estimulan y me ayudan a sobrevivir. Más que los contenidos de mis reflexiones, lo más importante es el lazo que nos une: es ahí donde reside la razón de mis escritos. Hoy te lo digo de manera descarada: tú atención y tu comprensión es para mí el mayor regalo. Por eso te repito que te deseo “felicidad” y “felicidades”, con minúsculas, en singular y en plural. Tú las llenas de los significados más importantes en estos momentos de tu vida y de la mía.

A ti -querida amiga y querido amigo, querida compañera y querido compañero, querida paisana y querido paisano, te deseo felicidad y felicidades, y que disfrutes modeadamente. Vosotros sois mis mejores regalos.  

 

 

José Antonio Hernández Guerrero

sábado, 27 de diciembre de 2025

SEXTO EMPÍRICO

 Seguir pensando frente a la imposición de las ideas definitivas


Sexto Empírico

Escepticismo

Demoler la filosofía

         Madrid, Hermida Editores

                                                                 

 

Frente a quienes interpretan el escepticismo como la radical negación de la posibilidad de alcanzar alguna verdad o, incluso, como el rechazo absoluto y definitivo de cualquier nuevo conocimiento, esta obra explica de manera clara el contenido de esa teoría filosófica que, incluso en algunos manuales filosóficos, es definida de forma excesivamente simplista. No se trata, como algunos afirman, de negar todos los conocimientos ni siquiera todas las “creencias”, sino de valorarlas situándolas en sus contextos teóricos y en sus momentos históricos. Si repasamos la historia llegamos a la conclusión de que, no sólo en la Filosofía, sino también en las diferentes Ciencias, muchas “verdades” asumidas como definitivas se han alterado tras nuevas investigaciones. El “escepticismo” más que una teoría de verdades es una cuestión de certezas.

A partir de las reflexiones de Pirrón (360-275), quien mostró una “sabia indiferencia” ante las afirmaciones “científicas” y “filosóficas” proclamadas por pensadores de diferentes escuelas, el médico Sexto Empírico fue rechazando algunas argumentaciones teóricas de las diferentes escuelas filosóficas asumidas como únicas y definitivas: la platónica, la aristotélica, la epicúrea y la estoica. Se movió, sobre todo, movido por el empeño de apoyar los conocimientos exclusivamente en la “experiencia” sensible.

En sus tres libros explica con claridad los presupuestos en los que se apoya el escepticismo cuya finalidad es lograr la serenidad, ese estado de ánimo que es la condición indispensable para disfrutar y para evitar el sufrimiento mediante el cultivo de la indiferencia ante los problemas indisolubles. Con un lenguaje bello nos proporciona unas estrategias “psicológicas” que, expuestas con agudeza retórica, debilitan la adhesión a las propuestas dogmáticas y generan la indiferencia. Con la finalidad de rechazar algunos de los contenidos de la Lógica y de la Física, asume que los relatos inventados en cada sociedad puedan ser válidos, más que por su verdad, por la tranquilidad que proporcionan.

En mi opinión, esta obra, además de la claridad con la que explica una teoría y una práctica del conocimiento, resulta especialmente oportuna para analizar, entender y valorar los argumentos y los recursos de quienes también hoy pretenden imponernos sus ideas o sus convicciones de manera definitiva.  

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura

sábado, 20 de diciembre de 2025

EL ESPEJO DE LA IMAGINACIÓN

 Las “ilusiones” influyen en las percepciones, en los conocimientos y, por lo tanto, en la vida


Ignacio Morgado

El espejo de la imaginación

Barcelona, Ariel, 2025

                                     

En esta ocasión -y antes de valorar el contenido de la obra- me refiero al lenguaje claro que el autor emplea para explicarnos un tema que es objeto de estudio de los profesionales de la Medicina, de la Biología, de la Psicología, de la Pedagogía, de la Estética y de la Literatura, y que, además, nos interesa a todos nosotros con independencia de nuestros quehaceres y aficiones.

El funcionamiento de la imaginación es un asunto que nos despierta curiosidad a todos los que pretendemos conocer los mecanismos mentales que determinan nuestras maneras de actuar como seres humanos. La lectura y relectura de este oportuno estudio me han producido la impresión de que, más que una serie de clases impartidas por un especialista, eran conversaciones claras, concretas y apasionantes sobre el comportamiento de nuestra mente. El punto de partida es la descripción del cerebro humano y de las interconexiones de las neuronas que proporcionan sentido a nuestras vidas gracias a la conciencia que, efectivamente, es “el espejo de la imaginación”.

Estableciendo una comparación con los estados sólido, líquido y gaseoso del agua, Ignacio Morgado, Catedrático Emérito de Neurociencias, nos cuenta, con sorprendente habilidad narrativa, cómo la mente también funciona consciente e inconscientemente. Nos explica cómo el estado consciente contiene diversos componentes como consciencias particulares del color, de los sonidos, de los olores, de los movimientos, etc., pero que, sin embargo, se nos presenta como un todo integrado. Nos advierte cómo la mente y la consciencia humanas también tienen mucho de ilusión y de interpretación personal.  

Expone cómo nuestra percepción, que es “ilusoria”, debido a las diferencias entre los cambios de nuestro cerebro al procesar los estímulos sensoriales diferentes, nosotros los percibimos de forma única e integrada, casi como un todo compacto. Es el cerebro quien, por ejemplo, crea la luz cuando recibe el torrente de pequeñas y diferentes descargas eléctricas de las neuronas del nervio óptico originadas en nuestros ojos.

Nos responde a preguntas que frecuentemente nos hacemos como, por ejemplo, si el sueño es la clave de la intuición y de la creatividad, si es lo mismo la conciencia que la atención, si una máquina inconsciente podría igualar a la inteligencia humana, si tiene límites la inteligencia inconsciente o si los jueces podrían condenar a una máquina. Partiendo del hecho de que la conciencia fue generada por la selección natural en respuesta a los cambios para favorecer la adaptación y la sobrevivencia, pronostica que “nuestra capacidad humana para comprender la subjetividad y la imaginación evolucionarán cuando nuevas condiciones ambientales, posiblemente dentro de millones de años, hagan necesaria esa comprensión”. A pesar de la complejidad de los asuntos técnicos tratados, su lectura, además de interesante, nos resulta clara y amena.

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura


viernes, 12 de diciembre de 2025

EDUCACIÓN DESDE LA INFANCIA

 De cómo el bienestar depende de la educación infantil

Félix Vázquez Casal

Educación desde la infancia

El niño y la niña de 0 a 6 años de edad

Madrid, Amazón, 2025

                            

Apoyándose en un análisis detallado y serio de las características psicológicas de los niños y de las niñas durante sus primeros seis años, y orientado por sus experiencias clínicas y pedagógicas, Félix Vázquez Casal, psicólogo y profesor, nos propone a los padres y a los maestros una serie de principios sólidos y de pautas concretas que nos sirven para asumir la “cultura del aprendizaje”, ese compromiso que nos obliga a seguir preparándonos para desarrollar unas tareas que exigen actualizar permanentemente los conocimientos y adquirir una mentalidad creativa desarrollando destrezas que nos ayuden a roturar nuevos caminos.  

Tras reconocer la importancia “decisiva” del nacimiento en el contacto directo con su madre y con su padre, desarrollado después en un ambiente familiar y social, explica con claridad cómo su educación ha de orientarse en el doble sentido personal y social. Frente a quienes creen que educar desde el nacimiento es demasiado pronto, muestra cómo, desde entonces, el bebé necesita las atenciones y los cuidados más básicos y el contacto físico y afectivo con su madre y con su padre.

A mi juicio, lo más importante de esta obra es la claridad con la que muestra cómo el punto de partida de la educación de las niñas y de los niños es la comprensión de los rasgos psicológicos que definen el modelo inédito de cada uno de ellos. Efectivamente, tanto los padres como los maestros debemos estar atentos para descubrir su personalidad mostrándoles, además de nuestro cariño, nuestro respeto a sus peculiares formas de interpretar la vida.  

Sus detallados análisis de la educación en un contexto de libertad con límites y como fundamento de la vida social, y las detalladas orientaciones de la educación de los niños por edades: de 0 a seis y a doce meses, de uno a dos, a tres, a cuatro, a cinco y a seis años nos proporcionan principios, criterios y pautas concretas para orientarnos en una de las tareas más importantes que debemos desarrollar como padres de nuestros hijos y como educadores de nuestros alumnos. No perdamos de vista que la niñez es una época decisiva en la salud mental, familiar y social de las nuevas generaciones. El lenguaje claro, el detallado análisis de los cambios que experimentan los niños y la consideración de las cambiantes situaciones a las que se enfrentan durante estos primeros y decisivos de sus vidas hacen de esta obra una guía práctica apoyada en los principios, criterios y pautas de una actualizada educación humana personal, familiar y social.    

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura

viernes, 28 de noviembre de 2025

AMBICIÓN MORAL

 Llenar el tiempo y emplear los saberes en mejorar nuestro mundo

 

Rutger Bregman

Ambición moral

Barcelona, Península, 2025

                                                     

Vivir humanamente no es sólo alargar la vida añadiendo minutos a los minutos, sino, además, trabajar para construir una existencia personal y social digna, un yo más completo y un nosotros más hermanados. Es llenar el tiempo de valores y el espacio de alicientes gratificantes, es saciar las hambres hondas que no siempre las notamos. En esta obra se denuncia la convergencia que existe entre las crisis que asolan nuestra civilización actual y la crisis de la conciencia moral que, además de ser una de las más graves, es una de las causas principales de muchas actitudes desesperanzadas.

Por eso, a mi juicio, es oportuna esta obra en la que Rutger Bregman nos explica de manera clara y convincente que, además de "sobrevivir" o "supervivir", debemos "vivir" humanamente. Denuncia que estudiar, trabajar, descansar, leer, escribir, luchar, ganar o perder, para lograr sólo beneficios personales sin tener en cuenta el bien común, no es vivir como seres humanos. Demuestra que desperdiciamos el talento cuando no lo ponemos al servicio del bien común. Explica con exhaustivas estadísticas cómo la vida humana, frente a la de las plantas y a la de los animales, se debería caracterizar por la ambición moral, por el deseo de hacer del mundo un lugar mejor. Nos ofrece “la ambición moral” como la medicina capaz de “hacer del mundo un lugar decididamente mejor”.

En mi opinión, el valor más importante de esta obra oportuna es la claridad con la que muestra cómo vivir humanamente es sentir con todos los sentidos y, además, amar, esperar y soñar. Está dirigida a todos nosotros y, en especial, a los que, creyéndose unos privilegiados, no advierten que sus cualidades físicas y mentales, la fuerza de los músculos de sus brazos o la originalidad de sus ideas publicitarias carecen de valores humanos si no contribuyen de manera directa al bienestar de la mayoría, a quienes desperdician el tiempo y las energías por no ser conscientes de que la vida humana es demasiado importante y demasiado breve. 

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura

viernes, 21 de noviembre de 2025

SANGRE - HISTORIA ÍNTIMA Y CULTURAL

 Un órgano corporal y un símbolo religioso, social y político


Mar Gómez Glez

Sangre

Historia íntima y cultural de un fluir constante

Barcelona, Ariel, 2025                                       

 

El cuerpo humano y cada uno de sus miembros y de sus órganos han sido descritos en todas las culturas como soportes de significados que tratan de explicar quiénes somos, qué somos y cómo somos. Los seres humanos, como es sabido, somos simbólicos y necesitamos símbolos “vivos” con los que definir nuestras peculiares maneras de interpretar nuestras vidas. Es comprensible, por lo tanto, que, además de describirlo con estudios anatómicos y fisiológicos, tradicionalmente también se haya interpretado mitificado y sacralizado por poetas, filósofos y teólogos. 

Esta obra sobre la sangre, escrita por Mar Gómez Glez, es, al mismo tiempo, serio, detallado, claro y bello. Sus destinatarios son los profesionales de la medicina, los poetas, los teóricos, los historiadores, los críticos literarios y, además, todos los que estamos interesados en conocer las diferentes interpretaciones que se siguen haciendo de este fluido que es vital y misterioso.

Explica con detalle y con claridad cómo, junto al corazón, ha sido el órgano más presente de nuestro cuerpo. Nos recuerda cómo ha sido valorado en la tradición judeocristiana, y describe sus significados sociales y hasta políticos. Por supuesto, descubre y profundiza sus usos literarios y estéticos, sin olvidar “la más violenta de las actividades humanas: la guerra, donde más sangre se pierde”.

Además de explicar con claridad las razones de sus valores fisiológicos y la importancia de sus análisis clínicos para diagnosticar las diversas enfermedades, evoca la imagen del vampiro usada metafóricamente por Marx para describir al capital. A mi juicio, la importancia de esta obra clara y amena, a pesar de su rigor, es útil para los profesionales de la medicina que se sienten llamados a explicar a los pacientes las dolencias y las terapias, es esclarecedora para los teóricos e historiadores del arte y de la literatura, y, además, altamente instructiva para los lectores interesados en conocer el funcionamiento y los significados de nuestros órganos corporales vitales.

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura


viernes, 14 de noviembre de 2025

INMUNE A LA DISTRACCIÓN

 Manejar las riendas de nuestros tiempos

Nir Eyal con Julie Li

Inmunes a la distracción

Barcelona, Ediciones Península, 2025

     

Por supuesto que las distracciones son reacciones naturales y saludables ante el exceso de atención.  Pueden proporcionarnos el descanso necesario tras actividades aburridas, el alivio de inoportunas molestias, ocasiones propicias para la creación y, por supuesto, para la recreación. Quizás algunas ideas ingeniosas, proyectos ilusionantes o decisiones importantes se nos ocurran en momentos de distracción y nos proporcionen bienestar, pero son peligrosas cuando, por ejemplo, conducimos el coche y perjudicial cuando estudiamos la lección o trabajamos.

Inmunes a la distracción, una obra clara a pesar de ser rigurosa, nos proporciona ideas, estrategias y herramientas para lidiar las distracciones que manipulan nuestro cerebro, nos hacen perder el tiempo y malgastar la vida. Traza las líneas que nos orientan para que tomemos las riendas de nuestro tiempo y para que nos encaminemos hacia nuestro futuro, para que aprendamos a controlar nuestra atención y a elegir “cómo queremos vivir”.   Nos explica cómo el primer paso es reconocer que las distracciones empiezan en nuestro interior y cómo hemos de cultivar la habilidad de concentrarnos en lo que hacemos. Aborda la importancia de reservar tiempo para hacer lo que realmente queremos hacer. Examina los disparadores externos no deseados y nos proporciona claves para inmunizarnos de las distracciones. Finalmente, revisa cómo hacer que los lugares de trabajos sean inmunes a la distracción.

A partir del análisis de los orígenes psicológicos que de las emociones despiertan en nosotros y de los mecanismos que funcionan como si las escenas fantaseadas fueran realidad, nos propone una serie de pasos prácticos orientados a que logremos los objetivos que realmente nos interesan porque nos hacen crecer inspirándonos, motivándonos y alcanzando el control de nuestras vidas y de nuestras actividades profesionales. A mi juicio, estas orientaciones son oportunas para los alumnos y, por supuesto, para los profesores y para los que trabajamos en tareas que exigen una permanente atención y concentración.

 

José Antonio Hernández Guerrero

Catedrático de Teoría de la Literatura

El tiempo que hará...