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jueves, 5 de junio de 2014

SÍMBOLOS ALCALAÍNOS - LA VIRGEN DE LOS SANTOS



El símbolo es un recorrido interior que va desde nuestra mente al corazón. Representa una realidad interna mediante una imagen externa. En Alcalá tenemos un verdadero arsenal de signos y símbolos que nos han acompañado durante toda nuestra vida. Entre todos estos símbolos, el más cercano, el más emotivo y el más entrañable es el de la Virgen de los Santos.

Nuestras madres se han encargado de cultivar esas raíces desde que nacemos. Cuando un niño abre por primera vez los ojos a la luz de la vida, la madre lo protegerá con una medalla o un símbolo de la Virgen. En ninguna casa de Alcalá faltará un cuadro o una imagen de ella, porque allí hay una madre alcalaína.

Precisamente, el próximo domingo, día 8 de junio, todo Alcalá acompañará a la Virgen en su camino de vuelta al Santuario. Después de un mes de estancia en Alcalá, la Virgen vuelve a su ermita. Durante un mes, no han faltado alcalaínos que no hayan hecho acto de presencia para acompañar a la Virgen. Niños, adolescentes, jóvenes y mayores han celebrado la novena y han hecho constar su amor y devoción a la Santísima Virgen, acompañándola en su recorrido por el pueblo.

El símbolo es un recurso humano que consta de dos elementos: un significante y un significado. El significante es la parte material del símbolo, lo que se ve; el significado, la parte espiritual, lo que se oculta. Hay símbolos naturales que contienen lo que significan. Por ejemplo, el humo nos dice que hay fuego y, efectivamente, si nos acercamos, notamos que desprende un calor natural y quema. Una nube nos avisa de que allí hay agua y, si la atravesamos, nos mojamos, porque contiene lo que significa.

Sin embargo, los símbolos no contienen lo que significan naturalmente, lo contienen espiritualmente. Si alguien prende fuego a la bandera de España, sabemos que España no se quema, pero sentimos cierto recorrido espiritual desde la mente al corazón, por el amor que tenemos a nuestra patria. Nuestra vida y nuestro entorno están llenos de signos y de símbolos.

El domingo día 8 de junio, la Virgen volverá al santuario, pero eso no significa que nos haya abandonado. Seguirá presente en todas las casas de Alcalá y acudirá a cualquier llamada que le hagamos. Sin embargo de vez en cuando iremos al santuario, para hacerle constar espiritualmente que nos acordamos de la Virgen y queremos contarle nuestras alegrías y nuestras penas.

Ese mismo domingo, llamado  de Pentecostés, comenzó la actividad de la Iglesia con  el descenso del Espíritu Santo sobre la Virgen y los Apóstoles recogidos en oración. Se le conoce como Domingo de Pentecostés, que significa cincuenta días después de la Resurrección, o Segunda Pascua del año litúrgico. Esa fuerza del Espíritu la necesitamos todos, para caminar por este mundo con ciertas garantías de fidelidad. La Virgen de los Santos es nuestro mejor símbolo para celebrar esta gran fiesta de Pentecostés.

                                                                                                   

JUAN LEIVA

















      

El tiempo que hará...