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jueves, 18 de septiembre de 2014

SÍMBOLOS ALCALAÍNOS - LA CASA DEL CABILDO







El nombre de “Casa del Cabildo” tiene muchos sinónimos. Se diría que cada pueblo le ha puesto el nombre a su antojo. Algunos le llaman Casa del Concejo;  otros, Casa Ayuntamiento;  también, Cámara Municipal; algunos, Casa Consistorial o Consistorio; no faltan quienes la nombran  Casa del Pleno.  Alcalá utiliza dos nombres: al Viejo Ayuntamiento de la Plaza Alta, se le llama Casa del Cabildo; y, al de la Plaza de la Cruz, El Ayuntamiento, simplemente. Este es, sin duda, el más utilizado  en toda España, aunque Ayuntamiento es la denominación del edificio material, donde reside la autoridad administrativa del pueblo, aunque no conviene confundir  las dos instituciones.

Todos los ayuntamientos, sin embargo, coinciden en ser el edificio más destacado de las ciudades y de los pueblos. En realidad, “Ayuntamiento” es el edificio acogedor, mientras que los otros nombres indican las instituciones que acogen. Generalmente, todos se sitúan en la plaza principal y suele ser el edificio más destacado por ostentar las banderas del país,  de la región y de la localidad. Sus símbolos  son las banderas y el escudo.

Alcalá tiene dos edificios distinguidos con dos nombres: La Casa Antigua del Cabildo, del siglo XVI,  que se sitúa junto a la parroquia de San Jorge en La Plaza Alta, y El Ayuntamiento o edificio de las actividades administrativas, situado en la Plaza de la Cruz, cerca del antiguo convento de la Victoria,  de época mucho más reciente. Pero el viejo Cabildo cerró sus puertas y permanece inactivo.  

Los historiadores del arte lo han venido definiendo como “un interesante edificio del siglo XVI, perteneciente al período purista del Renacimiento Español. Destaca tanto por el contraste de colores, como por la superposición de órdenes arquitectónicos en su fachada y por su austeridad. Un frontón triangular ocupa la cúspide del edificio sobre una bóveda apoyada en seis arcadas y sus correspondientes pilastras peraltadas, semejando un  
claustro cercado por un pódium.

La fachada baja hasta dos balcones con suelos blancos y rojos, que vienen a descansar sobre  el arco de entrada al edificio, formando con el muro de la parroquia de San Jorge un rincón adosado. La bocana de la plaza forma un cañón sobre el que, antiguamente, había una capilla con una imagen de la Virgen de los Santos, que ha desaparecido.

Alcalá siempre ha tenido un carácter fronterizo, por su ubicación entre dos reinos árabes: Algeciras y Jerez de la Frontera. Suponía, además, un punto clave para la posterior ocupación de las cuencas de los ríos Guadalete y Barbate. De ahí que Alcalá pase por un continuo trasiego de ocupantes. El Rey Fernando III, en 1248, conquista Sevilla, y Alfonso X el Sabio, se hará de Jerez, El Puerto, Alcalá de los Gazules y otras ciudades. En 1282, fue donada a Alfonso Pérez de Guzmán,(“El Bueno”); en 1289, quedó de nuevo bajo el control de la Corona y, en 1285 fue cedida a Alfonso Fernández de Córdoba, para terminar cedida en, 1441, a Per Afán de Ribera.
                                                                                                                   



Juan Leiva













El tiempo que hará...