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domingo, 28 de diciembre de 2014

ANÁLISIS DEL DOMINGO - MIENTRAS JESÚS NACÍA


La noche del pasado jueves, mientras Jesús nacía en todas las iglesias de la cristiandad, miles de cristianos irakíes buscaban un lugar seguro en el Kurdistan, para vivir la Navidad. Era el único lugar que les quedaba en el exilio, para poder celebrar el nacimiento de Jesús. El cardenal francés Barbarin, arzobispo de Lyón, ha ido  a visitar a ese cuerpo sufriente de Cristo, al que llama “los campos de la vergüenza”.

El Kurdistán es un territorio montañoso, rico en minerales y petróleo, situado entre Armenia y el Eúfrates, patria de más de tres millones de habitantes, en su mayor parte mahometanos. La región no tiene acceso al mar y está situada en el Asia Menor, al norte de Oriente Medio y al sur de la Transcaucasia. Históricamente, ha sido reclamado por el pueblo kurdo –la etnia sin Estado que lo habita-, pues el territorio se lo han repartido Turquía, Irak, Irán, Siria y un pequeño enclave de Armenia.

La mayoría de los kurdos profesan el Islam, pero existe un grupo de cristianos compuesto por unos 20.000 fieles iraquíes, que malviven en los campos de refugiados del Kurdistán, donde han esperado con fe, a prueba de bomba y terrorismo, el nacimiento de Jesús. Esperan cada año que Jesús nazca en medio de ellos, pero cada vez son menos, diezmados por la persecución y el fanatismo. Un sacerdote argentino, el padre Luis Montes, los atiende y  ayuda a un centenar de familias que se refugian en una escuela de los religiosos carmelitas. Dice de ellos: “Estos cristianos lo han perdido todo: su casa, sus posesiones, su dinero… menos la fe. Nosotros, los cristianos actuales, no sabemos lo que es vivir unas Navidades así, aunque nuestra solidaridad ha respondido siempre con generosidad en casos como éste. De todas formas, si no podemos hacer otra cosa, pide a los hermanos de todo el mundo que oremos y les enviemos nuestra energía y ayuda cristiana para vivir la Navidad.
Se han propuesto recaudar un millón y medio de euros para que puedan mantenerse física, espiritual y familiarmente en un lugar propio. Añaden que este 2014 nace Jesús refugiado en su propia tierra y perseguido por los que aún no lo conocen. Pero en la Escuela Primaria de Hammurabi, el ambiente es festivo: 250 niños han fabricado guirnaldas y flores con materiales reciclados, para celebrar la Navidad con los pocos cristianos que van quedando. Los cristianos  ahora, sólo desean celebrar el nacimiento de Jesús. La mayoría mantienen una fe firme, aunque  no saben si podrán volver algún día a su casa o seguirán en el exilio definitivamente, pero tienen en su alma la serenidad que da la fe. A pesar de la tristeza, -dice el padre Montes- si uno habla con ellos, en la conversación se escucha decir con frecuencia: “Gracias a Dios, mantenemos la fe.” Los españoles no sabemos lo que es vivir en estas condiciones, aunque muchos conocen bien lo que es sobrevivir con graves dificultades. Pero sí sabemos que lo que hagamos en este sentido lo hacemos con Jesús.” Si alguien quiere ayudar a estos hermanos, pueden dirigirse  al: Banco Popular Español: ES59-0075-0615-0013-1097// o también, a Bankinter: ES15-0128-0037-5501-7647.  Si no es posible, algo podemos orando por ellos.
                                                                                                 
Juan Leiva
 


El tiempo que hará...