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lunes, 23 de febrero de 2015

¡BASTA YA!

                                        

El matador de toros José Ortega Cano desde el Centro Penitenciario de Zuera (Zaragoza), ha remitido una carta a la redacción de Aplausos, de la que entresacamos algunos párrafos, que merecen una reflexión. Como figura del toreo, empresario, apoderado y ganadero, está más que capacitado y autorizado para dar “un puñetazo en la mesa” y decir ¡Basta ya¡, que equivale a decir “ya está bien de tanta prudencia, estamos obligados a defender lo nuestro”. Señala sentirse triste porque reciba el sector taurino, tan escasa atención. Tiene toda la razón. Está en juego no sólo la supervivencia de la Fiesta, con más de tres centurias de Historia, la crianza del toro bravo, que tanto contribuye al ecosistema, además de la mano de obra que genera, más de 300.000 puestos de trabajo.

El maestro padeciendo los duros golpes de la vida, aunque lleno de sencillez, inteligencia, serenidad y espíritu de sacrificio, está al día del desenvolvimiento de la Fiesta, entre otros motivos porque mantiene el ideal y el pensamiento de su profesión, a la que ama desde niño. Por ello con tristeza lamenta que la Administración  mantenga esa presión fiscal del 21% en concepto de  IVA, a pesar de que la Tauromaquia dependa del Ministerio de Cultura, sin tener en cuenta los miles de trabajadores que viven de ella.

Las cifras que se han barajado hace unos días de los mas de 28,4 millones de euros aportados por IVA el pasado año, aparte de la contribución a la seguridad social, demuestran que es el segundo espectáculo de masa en nuestro país. La industria del celuloide es otro cantar, aunque andan descontentos. Con motivo de la última entrega de los Goya, Pedro Almodóvar dejó caer unas perlas dirigidas al cuestionado ministro de Cultura. Con voz potente y clara al dirigirse al auditorio comentó, “amigos de la cultura y del cine español, Señor Wert, usted no está incluído”. Por cierto personalmente ignoro si el señor Wert, es aficionado a los toros o al contrario, pero desde luego en dar “capotazos”, es un fenómeno. Un estudio reciente afirma que la cultura es el tercer sector de UE con mas empleo directo, generando siete millones de puestos de trabajo. El toreo también es cultura, sin subvenciones. El Rey Felipe VI declaró con motivo de la entrega de las Medallas de Oro en las BBAA. “si no hay progreso, no hay cultura“.

Los empresarios coinciden en sentirse impotente ante el futuro de los espectáculos. En el caso de Simón Casas declara “estoy agotado, sin dinero, ya que con este IVA, las altas cuotas de la seguridad social y los pliegos irresponsables no puedo subsistir, estoy dispuesto a presentar con toda transparencia la realidad de mis  producciones”. Ángel Bernal señala “la plaza de Murcia es privada y llevo cuatro años perdiendo dinero, a pesar de haber reducido el número de festejos de once a cuatro”.

El cierre de las plazas de toros de Barcelona y San Sebastián es una prueba de la desprotección del Estado hacia un espectáculo que forma parte de las raíces y la tradición del pueblo. Han pasado cinco años y todavía el Tribunal Constitucional no se ha pronunciado sobre el recurso a la prohibición de los toros en Cataluña. En cambio la corte Constitucional de Colombia, ratificó la vuelta de los espectáculos taurinos a la Santamaría de Bogotá. El fallo Constitucional: “solicita a las autoridades de Bogotá, disponer lo necesario para la reanudación de los festejos”. Tomen nota. Y si nos referimos a Francia, nos ganan por goleada. Un ejemplo que sonroja.

En estos tiempos donde tanto puestos de trabajo se destruyen con numerosas empresas en quiebra, no debe permitirse el lujo que el toreo camine hacia el precipicio. Cada torero que se viste de luces es una empresa. Cuenta con tres banderilleros, dos picadores, mozo de espadas, ayuda, conductores, apoderado, veedores. Algunos matadores tienen ya su encargado o jefe de prensa. A este personal hay que aumentar seguros sociales, hospedajes, comidas, combustibles, amortización o alquiler de furgoneta. Aparte de este personal directo de  cuadrilla, existe otras empresas al servicio del toreo, como equipo médico, personal veterinario y servicio de plaza, cuadras de caballos, transportes de animales, sastrerías, zapaterías,  talleres de utensilios, emisoras de radio, televisiones privadas, porque la estatal está “vetada” para retransmitir festejos,   revistas especializadas, periódicos.  En el campo,  los ganaderos sufridores de estos tiempos, tienen unos gastos fijos que asustan, desde mayorales, veterinarios, cabestreros, piensos, arriendos de fincas, cargas fiscales, transportes y para qué seguir, con el agravante si sufre la camada alguna pérdida, un coste añadido que soportar.

El maestro Ortega Cano ha alzado la voz y pide con contundencia y sobrado de motivos, la “unión” todos los sectores del toreo. Los antitaurinos, que ignoran la crianza del toro, único animal de su especie y la liturgia de la lidia, se ponen en las puertas de las plazas a gritar desaforadamente. De ahí no pasan y son pocos. Los  verdaderos “antitaurinos”, se encuentran en los despachos con guante blanco. Eso son los peligrosos.  Que no se destruyan más puestos de trabajo,  es un reto a corto plazo.  Para ello hay que caminar juntos, abandonando en la cuneta intereses personales  y dejando de mirar para otro lado.



Luis Rivas

El tiempo que hará...