Los chavales de los
años 40 teníamos un espacio ideal para nuestro tiempo de ocio. Era “El Hoyo”,
al que llamábamos en nuestro dialecto andaluz “El Joyo”. Todos los tiempos
libres los pasábamos en el “joyo” jugando al fútbol, corriendo y saltando. El
joyo era una hendidura profunda junto a la fábrica de la luz, donde se ubica
hoy todo el espacio que tiene el parque situado en el Paseo de la Playa y el
aparcamiento. Tenía todas las cualidades necesarias para nuestra necesidad de
ocio y deporte. Nadie nos molestaba y a nadie molestábamos. Tenía, además, unos
eucaliptos que llenaban de sombras las bajadas en verano. Después terminó
siendo, durante algún tiempo, el campo de fútbol del Alcalá. Yo no sé porqué
los chavales teníamos tanta curiosidad por saber cómo se había formado aquel
lugar tan propicio para nuestros juegos. Algunos decían que fue el bombardeo de
Alcalá en 1936. Pero otros decían que no, que aquello lo había formado un
arroyo que venía del Lario. Pero ninguna de las dos explicaciones tenían fundamento, porque los
mayores decían que el hoyo siempre ocupó aquel lugar y nadie lo había hecho.
A
mí me resultaba curioso y preguntaba: “El hoyo de la Playa ¿Quién lo
hizo? Un día se lo pregunté a Don Manuel Marchante, nuestro maestro de Escuela.
Don Manuel me dijo que el hoyo lo había hecho la Naturaleza. Me quedé un poco desairado,
porque yo creía que lo habían hecho la gente de Alcalá. Pero don Manuel me dijo
que los agricultores también lo hacían para aprovechar el terreno. Es decir,
una operación que consistía en depositar sobre un terreno valdío los materiales
limosos arrastrados por corrientes de agua, para rellenar y fertilizar los
terrenos bajos y estériles. Es la colmatación. Pero la curiosidad me acompañó
siempre, incluso de mayor. Cuando voy a la playa de la Puntilla en El Puerto y
contemplo el estuario y la desembocadura en la bahía, no puedo olvidar la colmatación.
En realidad son dos
procesos emparentados que hay que distinguirlos: por un lado, se llama
colmatado un río, en el caso del estuario en el cual se ha sedimentado material
transportado por las aguas. El Guadalete lo tiene al llegar al estuario en la
bahía. El Guadalquivir en Chipiona, lo que se llama “la barra” o muro de barro
acumulado por el mar”.Allí aparecieron tres de los condiscípulos de mi niñez
que murieron ahogados con otros cinco niños en Sanlúcar, y el que lo escribe lo
puede contar. Se llama colmatado, también, al material movido por el flujo y reflujo del
bamboleo de las mareas en la orilla.
Este proceso lleva finalmente a la
formación de bancos de arena o dunas. Por otro lado, se dice que el suelo está colmatado, cuando su
permeabilidad original se ha reducido, a causa del progresivo entupimiento u
obstrucción de los poros existentes entre sus partículas, con materiales finos
transportados por el agua que se va infiltrando en las etapas iniciales. En Agricultura,
el espacio a colmatar se aisla por medio de un foso o dique, y se divide,
interiormente, en compartimentos progresivos, cada vez más bajos. En la Venta
del Guadalete en Jerez, hay un muro que los jerezanos llaman “la Corta”. Recoge
los materiales más pesados, después pasa
a otros compartimentos abandonando en ellos los materiales más ligeros. En Geomorfología,
es el relleno total de una depresión o
cuenca por materiales sedimentarios depositados por el agua y arrastrados por
agentes transportables. Colmatar es rellenar y fertilizar artificialmente los terrenos
bajos o estériles con limos depositados por una corriente de agua. Pues eso, El
Hoyo pudo ser una colmatación, según don Manuel.
Juan Leiva
0 comentarios:
Publicar un comentario