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martes, 9 de octubre de 2012

LA FUENTE DE LA SALADA





L  A      F U E N T E     D  E      L  A       S  A L  A  D  A

A  Andrés  Moreno  Camacho,
alcalaíno  practicante. 

“Andrés, baja  una  mañana
con tu cámara encantada
a la fresquita explanada,
de cal y de piedra plana,
que es la fuente La Salada.

Y allí filma con salero
su caño alegre manando
aguas al abrevadero,
y si puedes ve grabando
las notas de su aguadero“.

¡Fuente de piedra y de cal,
que gracia lleva en su cante
ese caño virginal
tan transparente y brillante!

El agua de la Salada
con su compás por verdiales,
suena a guitarra tocada
por artistas celestiales.

Ha empapado tantos años
esta tierra tan bendita,
que no le caben apaños . . .
es ella la HISTORIA escrita.

Agua con  sabiduría
que corre contando historias
de penas y de alegrías,
de miserias y de glorias.

La fuente cuenta y no para
cosas de aquellas personas,
que en busca de su agua clara
pasaron por estas zonas.


Tartessos y turdetanos
que con fenicios trataban,
la bebieron con sus manos,
mientras el precio ajustaban.

                                                   O aquel centurión romano
                                                   que se paró a descansar,
                                                   con un edicto en la mano
que ordenaba liberar.

A Don Rodrigo aquel día
que partía para La Janda;
a perder mientras moría,
con Tarik y con su banda.

La tarde que el Rey Gazul
marchaba con sus guerreros,
bajo la bandera azul
de sus invictos lanceros.

Cuando don Alfonso onceno
con sus tropas victoriosas,
culminó un reinado lleno
de reconquistas gloriosas.

La Casa de los Rivera
bebió tus aguas sabrosas,
y dio santos y lumbreras
con cabezas luminosas.

Que horror de tropas francesas
que hasta tus pilas doradas,
mandaron grandes remesas
de piedras ensangrentadas.

La gente se acuerda tanto,
que cuando se marchan lejos
sueñan con la de los Santos 
navegando en tus espejos.

¡Cuantas niñas han mirado,
reflejadas sus caritas
y la de su enamorado
en tus aguas saladitas!.

Porque un crisol son sus tazas
donde los de mi ciudad,
funden su clase y su raza
con su arte y su bondad.

¡¡Este piropo sentido
a la fuente alcalaína,
que a los siglos ha vencido . . .
y se conserva divina!!


Francisco  Teodoro  Sánchez  Vera
Barcelona - 2012

El tiempo que hará...