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lunes, 22 de abril de 2013

ANÁLISIS DEL DOMINGO


EL LIBRO ELECTRÓNICO

El próximo martes celebramos “El día del libro”. Con tal motivo, un grupo de antiguos alumnos, que conocen bien mi inclinación a la lectura, me han regalado un libro electrónico, “un eBook”. La verdad es que yo no tenía entusiasmo por hacerme de este tipo de libro, porque yo pertenezco a las generaciones formadas por el libro tradicional. Mis preferencias han sido siempre el libro de papel, con su portada y su contraportada, con su lomo titulado, con sus cuadernillos perfectamente ordenados por capítulos y sus hojas paginadas con la enumeración correspondiente al índice.

Además, mi biblioteca es una especie de Sancta-sanctorum, donde tengo colocados todos los libros que me han acompañado durante mi vida. Los conozco por sus formatos, por el color, por el tamaño, por sus temas indicados en el índice. Y, sobre todo, porque forman parte de mi vida, como los mejores amigos que me han acompañado. Es más, abrir el libro, manosearlo y encontrar entre sus páginas amarillas, los subrayados, las aclaraciones, apuntes y llamadas… eran caminos de un sendero abierto por mí mismo. La gran dificultad es que ya no tengo espacio para los libros que me llegan y los voy amontonando en las tablas de los armarios como puedo, sin orden ni concierto. El año pasado, mi columna era un manifiesto contra los eBooks.Este año, no.

Debo confesar que he comenzado a leer en el eBook que me han regalado y he descubierto el nuevo libro electrónico, con una serie de ventajas insospechadas, con las que el libro de papel no puede competir. En primer lugar, con un eBook puedo almacenar miles de los libros  que tengo en mi biblioteca y ocupan el pequeño espacio de un cajón de la mesa, donde caben perfectamente quince o veinte  tabletas de ebooks.  Puedo leer cualquier documento en cualquier lugar donde me encuentre: en el automóvil, en el autobús, en el metro, en el jardín, en el paseo, en la terraza de un bar o en la cama. No producen cansancio alguno para las manos o la vista, como el libro de papel. Además, ofrecen conexión a internet y, a su vez, con los portales de venta de libros electrónicos, así como descargar ediciones electrónicas de diarios y revistas.

Hasta ahora, el mayor inconveniente era su elevado precio. Cuando preguntabas cuánto valía un eBook, lo considerabas prohibitivo para cualquier bolsillo modesto  y una fortuna para cualquier estudiante. Así, durante algún tiempo, las ventajas no eran suficientes para convencer a los posibles compradores. Sin embargo, los actuales fabricantes de eBooks han bajado los precios y han conseguido que el libro electrónico se imponga por sus ventajas, de manera que está llegando a todos los públicos., consiguiendo que incluso el libro de papel se abarate.

En resumen, se aducen menos gasto de papel y tinta y, como consecuencia, menor  detrimento de los bosques;  comodidad para su manejo, ocupación de espacio y traslado; tecnología pensada para no cansar la vista; posibilidad de anotaciones y comentarios al margen y un largo etcétera. En contra, se aduce que la nueva herramienta electrónica se puede convertir en poco tiempo en un desecho que terminará en vertederos o incineradoras, con emisiones dañinas para el medio ambiente. El libro de papel, sin embargo, estará presente en nuestras vidas durante mucho tiempo.
                                                                                                               


JUAN  LEIVA

El tiempo que hará...