Páginas

martes, 5 de noviembre de 2013

MI BISABUELO VERA (JOSÉ VERA FERNÁNDEZ)


MI   BISABUELO    VERA  
(José  Vera  Fernández – Alcalá , 1844-1934)
                              
A  todos  mis  parientes  Vera.

Mi  bisabuelo  materno
el  poeta  José  Vera
describió  en  verso  moderno
la  Alcalá  en  la  que  naciera.

Hombre  de  saga  campera,
vestía  ropaje  de  pana
  noventa  años  que  viviera,
llevando  una  vida  sana.

De  costumbres  muy  sencillas,
todos  los  días  se  ocupaba
de  plasmar  en  sus  cuartillas
lo  que  en  el  pueblo  pasaba.

Versaba  sobre  aviones,
la  telegrafía  sin  hilo,
los  sucesos  y  pasiones,
de  un  tiempo  poco  tranquilo.

Nos  mostraba  la  Alcalá
del  diecinueve  y  del  veinte,
de  la  contienda  mundial
primera  del  continente.

De  la  guerra  con  los  moros,
del  rey  don  Alfonso  trece,
de  su  visión  de  los  toros,
de  la  mujer  que  apetece. . .
que  a  el  siempre  le  apetecía,
cosa  que  pagó  con  creces,
pues  firmó  en  la  vicaría
papeles  más  de  dos  veces.

Narra  cosas  cotidianas
de  política  local,
de  charlas  por  las  mañanas
en  la  vieja  Patronal.

Pide  para  el  que  trabaja
un  salario  suficiente
ya  que  el  sudor  de  su  faja
enriquece  a  los  pudientes ..

Cita  muchos  apellidos,
los  Serrano, Cid ,  Manzano…
que  hoy  están  casi  perdidos
de  este  censo  ciudadano.

Eran  la  gente  de  peso,
la  que  entonces  decidía
el  retraso  o  el  progreso
de  nuestra  ciudadanía. 

Cosa  del  todo  normal,
si  miramos  los  archivos
de  la  iglesia  parroquial,
por  diferentes  motivos,
muchos  desaparecidos,
por  cambio  de  residencia,
crisis  que  se  han  padecido
o  casas  sin  descendencia.

Nos  comenta  en  ocasiones
que  aquel  que  presta  dinero
pierde  amigos  por  legiones,
coge  fama  de  usurero
y  además  de  a  los  amigos,
  malgastándose  la  pasta,
  se  va  ganando  enemigos,
mientras  su  fortuna  gasta.

Caballero  de  su  tiempo,
un  trato  es  sacramental
si  das  la  mano, el  acuerdo 
tiene  valor  notarial.

Hombre  de  buen  corazón,
ayudaba  al  indigente;
practicaba  religión
y  era  amigo  de  la  gente.

Se  declara  pecador
sobre  todo  del  noveno,
en  el  fondo  es  un  señor,
como  todos  más  o  menos. 

Escribe  con  buena  letra,
aunque  de  la  ortografía
se   nota  en  muchas   libretas
que  algunas  fallos  tenía.

Mas  eso  no  es  importante
pues  se  ve  que  percibía
lo  que  pasaba . . . al  instante,
y  era  listo  en  demasía.

La  faena  de  los  campos
le  privó  saber  de  ciencias,
pero  fue  leyendo  a  tantos
que  adquirió  una  gran  sapiencia.

Se  declara  admirador
de  don  José  de  Espronceda,
y  de  algún  otro  escritor
del  que  alaba  su  manera.

Piensa  que  el  trabajo  duro
sirve  para  progresar,
y  al  que  trabaja,  seguro
que  le  llega  el  bienestar.

No  le  gustan  los  partidos,
pues  quienes  copan  sus  puestos,
viven  todos  decididos  
a  medrar  del  presupuesto;
se  cambiaban  de  camisa
según  el  viento  soplaba,
hoy  ateo, mañana  a  misa
según  fuera  quien  mandaba.

Y  de  muchas  cosas  mas
escribió  mi  bisabuelo,
no  molestaba  jamás
y  pisaba  fuerte  el  suelo.

Pues  buscaba  soluciones
y  reparto  de  riquezas,
que  aliviaran  los  rincones
malditos  de  la  pobreza.

Escribe  sobre  su  primo,
el  trovero  Pedro  Vera,
al  que  regaña  con  mimo,
por  vivir  a  su  manera;
un  bohemio  de   caminos,
siempre  de  aquí  para  allá
con  Petate  su  pollino
por  los  campos  de  Alcalá.

Un  día  vendiendo  melones,
otro  telas  y  cazuelas,
siempre  por  varias  razones
timado  por  las  mozuelas.

Escribo  esta  poesía
y  les  digo  a  mi  manera,
que  el  rimar  con  fantasía
lo  heredé  de  José  Vera.

Y  además  quiero  decir,
que  lo  que  mi  bisabuelo
   en  vida  llegó  a  escribir
para  mi  es  cosa  del  cielo,
pues   del  último  al  primero
mensaje  de  su  plumilla
expresa  lo  que  yo  quiero
para  la  gente  sencilla.

Han  pasado  ya  cien  años
sobre  sus  ocres  cuartillas,
con  vergüenza  y  desengaño
veo  a  la  misma  cuadrilla
mangoneando  el  destino
de  la  gente  de  mi  España,
que  no  encuentra  su  camino
porque  los  lobos  la  engaña.

España  tu  te  mereces
honestos  con  devoción
de  cuidar  tus  intereses,
no  perros  con  ambición.

Gracias  bisabuelo  Vera
por  amar  la  poesía,
por  tu  decencia  severa,
por  querer  a  Andalucía.
Y  de  Andalucía,  Alcalá,
donde  gazules  nacimos,
pueblo  cuya  historia  está
marcando  nuestro  destino.

Heredé  de  ti  apellido
y  amor  por  la  tierra  mía,
pasión  por  un  pueblo  herido
que  se  desangra  por  día.

Trabajo  y  Educación.
Es  la  única  manera
que  este  pueblo  de  ilusión
encuentre  su  primavera.


Francisco  Teodoro  Sánchez  Vera- 7 - 2013
  

1 comentarios:

Paco Gil dijo...

Con cierta frecuencia repaso el libro que publicó tu primo Jorge Romero.En las poesías de vuestro bisabuelo podemos tener una idea bastante aproximada de cómo era la vida en Alcalá por aquel tiempo así como de sus personajes.Además el contenido de muchas de sus poesías podría ser trasladable a estos últimos tiempos. Hoy, amigo Paco, me he encontrado con este hermoso homenaje que tú le dedicas a él y a todos tus familiares Vera. Y lo curioso es que leyéndote me parece estar leyendo los escritos de tu bisabuelo pues sigues un estilo bastante parecido al suyo y persigues unas metas similares así como un amor profundo hacia nuestro querido pueblo. El resumen en verso que haces de la vida y obra de José Vera Fernández, tu bisabuelo, magnífico. Un abrazo.

El tiempo que hará...