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martes, 9 de junio de 2015

ADIÓS AL ÚLTIMO ROMÁNTICO DE LA FAMILIA BELMONTE


Entre sus coetáneos no solo le admiraban,  era respetado por su buen trato y generosidad Juan Belmonte Fernández, fue un taurino a carta cabal, honrado, cordial y muy apreciado, entre sus compañeros. No pudo superar las graves lesiones que sufrió hace unas semanas, en un accidente doméstico en su domicilio de Jerez, donde residía y  falleció  a mediodía del pasado domingo en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

Tras actuar de novillero en diferentes plazas, tomó la alternativa, para seguir la tradición familiar,  en  Fuengirola el 10 de octubre de 1965, siendo apadrinado por Antonio Ordóñez y como testigo Curro Romero, ante toros de Carlos Núñez. Este año se cumplen las Bodas de Oro del acontecimiento. Como anécdota curiosa figuró en su cuadrilla,  sólo para acompañarle en el paseíllo, otro sabio del toreo, Bernardo Muñoz Carnicerito de Málaga, cumplidos ya los 60 años, suegro de Rafael de Paula e intimo de la familia Belmonte.

Juan y Pepe Belmonte,  hijos de Pepe Belmonte García, hermano del genial y mítico Juan Belmonte al que llamaban el Pasmo de Triana., fueron empresarios de la plaza de toros de Jerez, que recibieron por herencia,  desde final de la década de los 50 hasta mediado de los años.70, creando las corridas concurso de ganaderías y arte del toreo. Además llevaron plazas de importancia como Cádiz, durante  los últimos cinco años hasta su clausura, , Algeciras que inauguraron el actual coso de Las Palomas, Granada, Castellón, Ronda, La Línea Cartagena, Ayamonte, Cabra, entre otras. En la década de los años 60, llegaron a organizar por temporada más de 70 espectáculos, entre corridas, novilladas y festejos menores.

Pepe y Juan, formaban un dúo empresarial de acreditada solvencia profesional. Pepe se encargaba de la gestión empresarial y Juan de las labores de campo, donde desarrollaba su cometido con una sabiduría innata e indiscutible, cumpliendo las labores de veedor para figuras como Antonio Ordóñez y Paquirri, además de la empresa de Málaga entre otras. Años mas tarde tuvo la visión de relanzar la carrera de Paco Ojeda, un tanto apagada tras dejar este de ser apoderado por Manuel Camará, consiguiendo colocarlo en una posición sólida. Juan, su hermano Pepe y Julio Aparicio, llevaron en arriendo la finca “El Larios” de Alcalá de los Gazules, donde trasladaron reses del hierro de su familia. Precisamente de esa finca salieron los toros que se lidiaron en Beirut por primera vez y que dieron un juego extraordinario. A Juan, como veedor que fue, le encantaba acudir a tentaderos y ganaderías del término de Alcalá de los Gazules, del que era un enamorado.

Por deseo expreso de la familia las exequias se han llevado a cabo en la intimidad. En los próximos días informarán  de  la celebración de  un funeral en Jerez. Nuestro pesar a su viuda, hijos, entre ellos nuestro compañero Juanito Belmonte Luque, crítico taurino de Canal Sur TV y demás familiares.




Luis Rivas

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