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jueves, 14 de enero de 2016

CLÁSICOS ALCALAÍNOS - SAN JUAN DE RIBERA



Uno de los privilegios más deseado por cualquier pueblo o ciudad es el contar, entre sus habitantes, con alguien que haya conseguido escalar la difícil cumbre de la santidad. Eso se concede a aquellas personas que han practicado heróicamente las virtudes cristianas, comenzando por el amor a Dios y terminando por su entrega al amor al prójimo. Precisamente, hoy día 14 de enero, celebra la Iglesia la fiesta litúrgica de San Juan de Ribera, cuya niñez pasó en nuestra ciudad.

San Juan de Ribera era hijo natural de Per Afán de Ribera y de Doña Teresa de los Pinelos. Según Sánchez del Arco, nació en Sevilla en 1532 y fue reconocido por su padre. Al fallecer su madre, siendo muy pequeño fue enviado a Alcalá donde se crió. Se asegura que estudió en el convento de los dominicos, donde hoy se encuentra el Centro Cultural “Santo Domingo” junto al Mercado de Abastos.

Desde los 12 años estudia en Salamanca. Con 25 años fue ordenado de presbítero “A título de un beneficio que su familia fundara en Alcalá de los Gazules.”

Aun cuando pudo suceder a su padre en el título, renunció a ello y optó por la vida religiosa y llegó a ocupar la sede episcopal de Badajoz entre 1562 y 1568, momento en que el Papa Pío V le nombra Patriarca de Antioquía y Arzobispo de Valencia, cargo en el que se mantendrá hasta su muerte, el 6 de enero de 1611. Su labor pastoral y humana le granjearon, desde muy pronto, fama de santidad y dio lugar a que se realizaran abundantes biografías sobre su persona.

Fue declarado beato en 1796, y canonizado en 1960. Desde su beatificación existe una pequeña talla con su imagen en el coro parroquial de la parroquia de San Jorge. Y en  el Colegio del Patriarca de Valencia, se levanta un gran monumento a San Juan de Ribera, realizado por el artista Mariano Benlliure. Realizó una gran labor pastoral en el intento de convertir a los moriscos de aquel reino.
                                  

Juan Leiva


El tiempo que hará...